Separa tus biorresiduos en casa y deposítalos en el marrón
El contenedor marrón recoge los residuos orgánicos cotidianos. Deposítalos embolsados; siempre que sea posible, utiliza bolsas biodegradables.
Sí deposita
- Restos de fruta y verdura.
- Restos de comida cocinada, carne y pescado cocinados.
- Cáscaras de huevo, restos de café e infusiones.
- Servilletas y papel de cocina usados.
- Tapones de corcho, cerillas y pequeños restos vegetales.
No deposites
- Envases de plástico, latas, briks o vidrio.
- Pañales, toallitas, colillas o productos higiénicos.
- Arena de mascotas y excrementos.
- Restos de poda grande, madera tratada o escombros.
- Aceites, líquidos, pilas, medicamentos o residuos peligrosos.
De la materia orgánica al abono natural
¿Sabías que casi la mitad de los residuos que genera un hogar son materia de origen orgánico? Separarlos permite aprovecharlos y crear compost.
El compost es un abono orgánico obtenido a partir de la descomposición controlada de la materia orgánica. Es estable, de olor agradable y aporta propiedades beneficiosas a suelos y plantas.
Favorece la absorción y retención de agua, facilita la circulación del aire y ayuda a limitar cambios bruscos de temperatura y humedad.
El proceso lo realizan organismos descomponedores —principalmente bacterias y hongos microscópicos— que degradan la materia orgánica y la transforman en un recurso útil.
Un gesto sencillo con impacto colectivo
Depositar los restos orgánicos en el contenedor de tapa marrón facilita transformar residuos en recursos y construir un municipio más sostenible.